Haciendohora

Crónicas de viajes de aventureros insaciables

Mi propia rave en Berlin

Por Eduardo Letelier

En 1999 bajó el lema Music is the Key, se celebró la más multitudinaria rave en Berlin, la Love Parade. 2.5 millones de personas coparon la Straβe des 17. Juni al ritmo de la música. No era la primera ni la última, porque la primera se hizo en otra importante avenida de Berlin meses antes que cayera el muro, y la última se hizo en Dortmund. Y la mía, fue en la famosa avenida.

El 17 de Junio de 1953 fue el día de la gran revuelta obrera en Berlin oriental que fue acallada con una gran matanza: a gran revuelta, gran matanza o grandes cambios. Y es por esta razón que la avenida que cruza al parque – bosque (Tiergarten) que hay en el centro de Berlin se llama así. En esa protesta fue donde se gestó la famosa frase: ¡somos el pueblo! Porque los comunistas se jactaban de estar con el pueblo, pero parece que el pueblo (al menos el alemán) no estaba con ellos.

El trayecto que va desde Branderburger Tor hasta Siegës-säule (¡columna de la victoria!) lo había recorrido ya -física y sentimentalmente- con mi amiga alemana. Así que mas que pensar en el pueblo alemán, lo que hice fue pensar en una alemana en específico. Pero había querido volver a la 17 de junio, porque quería tener mi propia rave en Berlín. Y bajo el ángel y en el mismo sitio donde U2 -el grupo, no la línea (u-bahn)- filmó su famoso video, yo me puse a instalar mi cámara.

El 17 de Junio de 1970 fue también el día en que se patentó la Polaroid, esa cámara que toma fotos instantáneas. Que fue la primera que hizo de la fotografía un hecho casi simultaneo: ¡tomo la foto, veo la foto! Que es la misma relación que tienen el mail con la carta: ¡las cosas aquí y ahora! Nada de esperar a que El Cartero pierda el tiempo con un poeta gordo.

Y como yo no quería seguir esperando programé mi cámara para que me tomara una secuencia de fotos. Y como si estuviera escuchando los beats del momento, me puse a bailar. Y como el bailar tiene que ver con ser libre, con dejarse llevar por lo que uno cree, en dejarse llevar por la música: lo pasé bien. Y me entretuve. Me divertí. Como lo vienen haciendo miles y miles de niños desde el 17 de junio de 1955, el día en que se inauguró Disneylandia.

Y no era sólo por mi cámara. Me sentí observado, vigilado, espiado. Pero no me importó tanto como a los Demócratas: porque el 17 de Junio de 1972 fue el día en que sorprendieron a los Republicanos espiando a los Demócratas en el hotel Watergate. ¡El que nada hace, nada teme! Así que seguí feliz por el momento de libertad que me había tomado. La misma libertad que le habría gustado a los obreros alemanes que murieron en aquella revuelta. Y la que consiguieron el día en que cayó el muro, que fue el mismo día en que cambiaron la frase “somos el pueblo” (Wir sind das volk) por “somos Un pueblo” (Wir sind ein volk)

Aunque a veces haya que esperar más de la cuenta: Music is the key ¡20 años ya de los grandes cambios en Berlin!
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EL AUTOR RECOMIENDA: Derribar los muros internos: el miedo, el prejuicio, el egoísmo. Cruzar las barreras emocionales, musicales e intelectuales. Y por sobre todo visitar mi instalación sobre la conmemoración de los 20 años de la caída: http://twitter.com/eduardoletelier
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EDUARDO LETELIER: Guionista y cuentista. Trabaja para la pantalla chica, pero dice que no ve televisión. Es autor de una novela que pronto verá la luz. Reside en Santiago, pero le gustaría vivir en Berlín o en cualquier lugar con música electrónica.

  • Buscando un berlín en Berlín
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